Las ruinas del Convento del Carmo es una de las vistas más bonitas e impresionantes de Lisboa. Es un permanente recordatorio de lo sucedido en 1755, cuando un catastrófico terremoto destruyó la mayor parte de la ciudad. Se dice que fue el temblor más fuerte de la historia del viejo continente y marcó de forma definitoria la historia de Lisboa.

¿Cuáles son los orígenes del convento del Carmo?

El convento fue fundado en 1423, después de estar bajo construcción durante varias décadas, con el nombre Convento Carmelita de Nossa Senhora do Vencimento por orden de Nuno Álvares Pereira. Durante muchos siglos, este majestuoso monumento gótico fue el más grande de la ciudad. Sin embargo, al día de hoy se conservan solamente sus cimientos ya que el terremoto hizo que el techo del templo carmelita colapsara por completo. Además, esta devastadora sacudida provocó posteriormente un incendio que dejaría tanto la arquitectura de este convento como al resto de la ciudad destrozada.

Fue la reina D. María I quien se interesó por reconstruir el monumento. Sin embargo, debido a falta de financiación y a la extinción de las órdenes religiosas del país en 1834 no se pudo llevar a cabo su reconstrucción, dejando el Convento del Carmo en las condiciones en las que lo encontramos en la actualidad. A cielo abierto, el templo es uno de los mejores lugares de la ciudad para entender los daños provocados por lo que sucedió en la mañana del 1 de Noviembre de 1755.

Apertura del museo arqueológico del Carmo.

El museo fue instalado en las ruinas del Convento del Carmo y fue el primer museo de Portugal. Contiene piezas y artefactos de mucho valor histórico, arqueológico y artístico que datan desde la pre-historia hasta la época contemporánea. Asimismo, dentro del museo se encuentra también una réplica en miniatura del templo del Carmo antes de su destrucción.

Era aquí también donde se encontraba la sepultura de Nuno Álvares Pereira y del rey D. Fernando I. Nuno se convirtió en carmelita y cambió su nombre a Hermano Nuno de Santa María y fue él quien ordenó la construcción del convento. Vivió en el templo desde la muerte de su esposa en el año 1423 hasta su muerte en 1431.

El 1 de Noviembre de 175 es una fecha que los portugueses nunca olvidarán. El terremoto marcó en este día un antes y un después en la historia de Lisboa; el convento nos sirve también como testimonio de la terrible tragedia que sufrió esta ciudad. Finalmente, cabe decir que este espacio, a pesar de ser pequeño y que no es uno de los principales puntos turísticos de la ciudad, es una de las joyas escondidas de Lisboa que no deja de sorprender a todos los viajeros que deciden visitarlo. De hecho, es uno de los puntos que visitamos dentro de nuestro free tour Lisboa.