En una de las zonas menos visitadas de la ciudad de Praga, podemos encontrar una pequeña iglesia ortodoxa que en muchas ocasiones pasa desapercibida. Pese a ello, a su alrededor siempre podemos encontrar personas sacando fotos y poniendo flores u ornamentas. Y es que la pequeña iglesia de Cirilo y Metodio esconde una de las historias mas llamativas e impactantes del siglo XX en Praga. Un evento que ha inspirado cinco películas. Nos referimos nada más y nada menos que al asesinato del carnicero de Praga Reinhard Heydrich.

El resultado de la ocupación alemana de la antigua República Checoslovaca no fue demasiado bueno para Praga. Los checos no resultaron tan sumisos como los nazis habían anticipado, y opusieron una fuerte resistencia al régimen de Hitler. Ante esta tesitura, Hitler nombró a Heydrich reichprotektor de bohemia y Moravia, quien en sus primeras 72 horas en la ciudad tomó la decisión de ejecutar a más de 90 personas. Con el paso de las semanas, el número de arrestados y asesinados no dejó de aumentar.

Un plan fallido contra Heydrich

En este contexto, el 27 de mayo de 1942 un grupo de paracaidistas procedentes de Londres ejecutan un plan perfectamente diseñado con un único objetivo: asesinar a Heydrich. Jan Kubiš y Josef Gabčik, líderes de este comando, se lanzaron en paracaídas en Praga para cumplir con la misión de acabar con la vida de Heydrich. El plan era esperar que su automóvil pasara y abrir fuego. Sin embargo, el proyecto no se desarrolló como tenían previsto.

El arma que Gabčik estaba usando se atascó y, en lugar de morir con una lluvia de balas, Heydrich salió de su automóvil y se enfrentó a sus atacantes, ignorando el protocolo establecido en caso de atentados. La reacción de Kubiš fue arrojar inmediantamente una bomba al automóvil, destruyendo el vehículo e hiriendo a Heydrich. Acto seguido se produjo una persecución, durante la cual los paracaidistas lograron escapar y Heydrich quedó gravemente herido, muriendo una semana después.

Los asesinos se reunieron con los demás miembros de su comando y buscaron un lugar en el que ocultarse. Finalmente se instalaron en la iglesia Cirilo y Metodio, no muy lejos del río. Se las ingeniaron para permanecer ocultos durante un par de semanas, pero finalmente fueron traicionados y los nazis descubrieron su posición. En consecuencia, la iglesia Cirilo y Metodio fue testigo del enfrentamiento entre los paracaidistas y cientos de miembros de las SS y el ejército nazi que querían capturarlos con vida.

Un hecho del que hoy sigue habiendo rastro.

A día de hoy, en la todavía iglesia Cirilo y Metodio se pueden ver agujeros de los disparos en una de sus fachadas. Asimismo, es posible ingresar a las criptas de la iglesia donde los soldados hicieron su último intento de resistir. Se pueden contemplar los bustos de los paracaidistas acompañados de sus biografías y sentir la atmósfera oscura e imponente, junto con una pequeña exposición.

Este lugar, forma parte de nuestro itinerario del tour de la Ciudad Nueva de Praga y que te recomendamos realizar con nosotros.